- Establecer una referencia: revisar tiempos de respuesta, consultas lentas y consumo en las páginas y operaciones relevantes.
- Aplicar cambios concretos: ajustar el componente que limita el rendimiento y comprobar la invalidación de caché y las sesiones.
- Comparar resultados: repetir las mediciones en condiciones comparables y revisar qué mejoras quedan pendientes.
El resultado debe poder explicarse con mediciones y cambios identificables. La mejora posible depende de la aplicación, el tráfico y el estado inicial; no se promete una puntuación de Lighthouse ni un porcentaje de reducción sin diagnóstico.
Consulta el alcance del mantenimiento y las optimizaciones presupuestadas aparte. Para vigilar el comportamiento después de los ajustes, puede combinarse con monitorización de servidores.