- Preparar el destino: comprobar compatibilidad de PHP, base de datos, certificados, permisos y tareas programadas.
- Acordar la ventana: definir la sincronización final, los cambios DNS y cómo se gestionarán las escrituras durante el traslado.
- Validar la puesta en producción: comprobar páginas y funciones críticas, logs y tareas; establecer cuándo puede retirarse el origen.
El plan debe dejar claro qué se valida y en qué condiciones puede volverse al servidor anterior. La interrupción prevista depende del volumen de datos y de cómo trabaje la aplicación; no se promete una migración sin cortes sin estudiar el caso.
Las migraciones se presupuestan aparte del mantenimiento mensual. Después del traslado puedes continuar con administración Linux o mejorar el proceso de publicación con despliegues automatizados.